Cuidados de la miel
La miel al ser centrifugada sale con impurezas como pedazos de panal, abejas muertas, partículas de propóleos, cera, etc. Para filtrar la miel, utilizamos una malla de 2x3 mm. de abertura. Las cubetas que vamos retirando del extractor las pasamos por esta malla, donde quedarán los residuos mayores.
Después la dejamos en los tanques sedimentadores por el plazo mínimo de 72 horas, las impurezas quedan arriba y al sacar la miel por la válvula de la parte inferior, nos saldrá totalmente limpia.
En ocasiones por el tipo de miel que se produce se cristaliza en un plazo muy corto, cuatro o cinco días, por eso tenemos que aseguramos de no dejar mucho tiempo la miel en los tanques; si se cristaliza después será muy costoso el trasegarla.
Si no disponemos de tanques sedimentadores, la filtramos y la dejamos en las cubetas. A las 48 horas con un cucharón le vamos quitando la capa de espuma e impurezas que se forman en la parte superior de la cubeta. Debemos de hacer esto con cuidado para que nos quede la miel lo más limpia posible.
Si la miel se cristaliza y necesitarnos volverla a su estado líquido, la podemos calentar al baño María, con un fuego muy bajo, sin que el agua llegue a hervir, y la miel no nos pase de 60°C.
SI LA MIEL SE CALIENTA A MAS DE 60°C CAMBIA SU COLOR, SABOR Y PIERDE MUCHAS DE SUS PROPIEDADES Fuente: SAGARPA |
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